Campo Piaggio

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El Barbeta

¿ Mito o realidad ?

Petiso, rubio, de larga barba, travieso… fantasma, duende, gnomo. A su autoría se atribuyen desde los más risueños hasta los más fantásticos sucesos, que todavía hoy son recordados por casi todos en la zona.

Una mujer de la zona, atestiguó que en 1970, una tarde mientras paseaba en su bici por el momento, el Barbeta se le apareció en su canasto y la invitó a jugar. Al otro día, la madre la quiso acompañar porque tenía miedo de que fuera sola, pero algo raro sucedió al llegar al lugar… la mujer comenzó a sentir como si alguien la empujara hacia atrás, impidiéndole avanzar. En ese instante, el Barbeta se asomó de entre las plantas y le susurró a la niña: “me voy, no quiero jugar contigo, porque no has venido sola”.

Cuentan los habitantes de Campo Piaggio, que el Barbeta solía jugar con los chicos, hacer desaparecer objetos, arruinar una comida agregando pimiento o vino, subir a la punta de la troja y deslizarse desde allí por los alambres. Aparecía y desaparecía de improviso, desarmaba parva de alfalfas que quizás él mismo ayudara a levantar luego.

Lo curioso de lo acontecido, es que sólo la niña pudo verlo, más la madre sólo sintió esa sensación de que alguien la empujaba…Así, fue tanta la popularidad que alcanzó el Barbeta, que ya todo hecho extraño o de difícil explicación, le era inmediatamente atribuido, aún cuando no hubiera ningún indicio visual o físico que lo comprobara.
¿Cuál es el límite entre la realidad y la ficción? ¿Qué o quién era este travieso de barba larga? ¿Realmente existió? ¿Fue un ser real o imaginado? ¿Ronda todavía por algún monte de Campo Piaggio, o por algún rincón de Gálvez?…
No se ha comprobado su existencia, pero tampoco desmentido… ¿Podríamos haberlo hecho, sea lo uno o lo otro? Difícilmente podremos dar respuestas certeras.